TEATRO ¿VS? CINE

Todo lo que consumas construirá a la persona que hoy habita tu cuerpo. Escoge sabiamente.

 

Hasta finales del siglo XIX, una de las opciones de entretenimiento colectivo más populares era el teatro. Y así fue desde su invención. Interpretábamos todo tipo de historias tomando como base la imaginación y la representación de contextos cotidianos. Pero muchas cosas cambiaron a partir de la propuesta de los hermanos Lumiére.

 

El 28 de diciembre de 1895, se proyectó públicamente por primera vez su primer rodaje: una serie de tomas que consistían en el final del turno de obreros en una fábrica francesa, la demolición de un muro, la llegada de un tren y la salida de un barco desde su puerto.

 

via GIPHY


Y desde entonces se ha encendido este debate: ¿qué es mejor, el cine o el teatro? ¿Es uno la evolución del otro? ¿Vale la pena siquiera compararlos? Y la que menos se entiende, ¿para qué queremos teatro? Preguntas que a la fecha se siguen preguntando, y que hoy intentaremos responder.

 

Existe cierta rivalidad entre cinéfilos y teatrófilos, pero sabemos que en cuanto a gustos se rompen géneros. Los argumentos de quienes, más que preferir uno u otro, se dedican a la actuación, tienden a inclinarse hacia el teatro. Y los porqués son bastante razonables, uno de ellos siendo su mismo punto de vista: en el teatro, el actor hace de actor, es decir, no basta con interpretar un papel, también se tiene que interpretar un personaje; mientras, en el cine, el actor “es” el personaje. La intención del teatro es recrear la vida, mientras que el cine quiere ser la vida misma. También es importante para ellos la interacción entre actor y espectador, misma que, por obvias razones, el cine es incapaz de hacer.

 

via GIPHY

 

¿Pero al final quién gana en esta contienda de medios de entretenimiento? Fácil: la persona que sabe consumirlos. Muchos expresan que el teatro es más intelectual (lo cual desvía la atención de su propósito) y que el cine es más espectacular (lo cual desvía la atención de su capacidad), pero nosotros creemos que esas son patrañas. Lo más explotable no es el formato, los precios, ni los espacios, sino el contenido. Hay teatro espectacular y hay cine intelectual, así como hay gente con la capacidad de sacar un valor de esos y muchos otros medios de entretenimiento.

 

Así que te invitamos a consumir y consumir y formar tu propio criterio. Ve al teatro, al cine, lee libros, escucha la radio, mira la TV, prueba cocina de autor, aprecia la ópera… pero más importante que todo esto, aprende a consumir. Todo lo que consumas construirá a la persona que hoy habita tu cuerpo. Escoge sabiamente.

imagen miniatura
Cine-teatro

Eventos relacionados