Mira alrededor. ¿Lo puedes ver? Está en la educación y en la política. Está ahí de la niñez a la senectud.

 

 

 

 

 

Está presente en la vida cotidiana e incluso existe después de la muerte, que también hemos hecho cotidiana.

Donde quiera que volteamos hay violencia de género, y a pesar de que la vemos tanto, la sociedad parece ciega a una realidad que impacta fuertemente a niños, a hombres y, sobre todo, a mujeres.

Queremos creer que la solución a la inequidad es algo complicado. No lo es, pero sí es muy delicado. Todos hemos visto a seres humanos con capacidades intelectuales diferentes tratando a su prójimo como su complemento. Esto no se trata de dificultad, sino de resentimiento y madurez. Es abrir tantito la mente y darse cuenta de que cada individuo, lejos de ser igual a los demás, tiene en sí un conjunto de herramientas que lo fortalecen y lo empoderan.

La tercera temporada de La Reina ha Muerto habla de eso: de la fuerza de cada mujer para salir al mundo y el poder que tiene para luchar por alcanzar sus sueños. En un país carente de sensibilidad, donde la ideología es chingarse al de a lado antes de ser chingado; donde a la mujer se le paga menos por el mismo -o a veces más grande- trabajo que al hombre; donde figuran algunas de las cifras más altas de feminicidios a nivel local y mundial; y donde las acciones “micro” violentas pasan desapercibidas; esta puesta en escena ahoga el silencio y grita “¡No más!”.

La Reina ha Muerto está protagonizada por quienes superaron un proceso emocional a través de Medea Material, uno de nuestros proyectos de impacto social en 2012 con la intención de que cada mujer canalizara su experiencia frente a la violencia de género a través del teatro.

A lo largo de esta temporada no nos limitaremos. Queremos que participes en nuestras pláticas, que veas nuestra exposición, que asistas a nuestros talleres de defensa personal, y que escuches a un grupo de mujeres fuertes y atentas a la realidad de México. Esta es una prueba de que el teatro abarca más que un escenario. Para el teatro la vida misma es el escenario, y en la vida hay maltrato consciente e inconsciente, hay abuso y hay crueldad. Pero también hay ímpetu para cambiar la realidad y siempre hay un momento para darse cuenta y corregir lo que hacemos y pensamos ante una situación violenta. No estamos gritando “auxilio”, estamos gritando “ya basta”.

 

 

 

 

NOTA: ¿Te interesa asistir a cualquiera de las acciones conjuntas a La Reina ha Muerto? Checa el calendario de actividades en www.el77.mx. La entrada es libre para todo el que quiera venir.

 

Montamos una temporada más porque la violencia no se ha ido, y es la lucha contra la violencia la que fortalece nuestro mensaje: No más violencia de género. María, la protagonista, lo dice fuerte y claro: “Voy a comenzar mi vida como yo quiera, con lo que yo tenga, como sea y donde sea. Nadie matará mis sueños”.